Procastinación

Cuando dejas de apuntarte al gimnasio, estas llevando a cabo un ejercicio de procastinación

Desde hace un tiempo a esta parte la palabra procrastinación se ha vuelto recurrente en internet.

Sin embargo, muchas personas incluyen este término en su vocabulario sin saber siquiera bien de qué se trata.

Es cierto que es una palabra algo compleja de pronunciar y que hasta resulta extraña al leerla

La palabreja  es un poquitín  fea y quizás desconocida para muchos. Yo prefiero decir «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy», aunque la  R.A.E (Real Academia de la Lengua Española) diga que procastinar es: Diferir, aplazar.

Por tato, queda en claro que procrastinar se refiere al hábito de retrasar situaciones y actividades que deben atenderse de inmediato, sustituyéndolas por otras que son más agradables y menos relevantes.

La procrastinación tiene efectos muy negativos en la vida deportiva, personal, laboral y financiera de una persona. “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, dice el refrán que por algo circula entre nosotros desde tiempos inmemoriales.

Sin embargo, son muy pocas las personas que hacen caso omiso a esta “ley del sentido común” y terminan dejando todo para más tarde, con los problemas que eso acarrea.

Terminar con la procrastinación es una lucha que desde hace años vienen peleando muchas instituciones del ámbito de la psicología.

A esta batalla se ha sumado la prestigiosa Universidad de Harvard, que ha presentado 2 claves para dejar de procrastinar de inmediato y aumentar la productividad.

Sé que es difícil combatir la sensación de placer que muchas veces provoca posponer tareas, sobre todo si estas no están supeditadas a una fecha determinada. Pero con estas dos claves, simples y efectivas, estoy seguro de que podrás hacerle frente a este mal llamado procrastinación.

2 claves científicamente probadas para dejar de procrastinar

En el 2016 la Universidad de Harvard publicó un revelador y muy completo estudio sobre la procrastinación y los efectos nocivos que tiene sobre el desempeño de una persona.

En esta investigación ofrecen dos claves para sobreponerse a esta mala práctica de organización del tiempo y actividades.

1. Evaluar pros y contras

El primer consejo que viene de este estudio de la Universidad de Harvard es que para vencer a la procrastinación hay que poner en una balanza los pros y los contras de lo que se hará (o no se hará) y evaluar las consecuencias.

La investigación señala que el acto de procrastinar es en cierto modo positivo ya que a uno le evita el «sufrimiento» de padecer una situación determinada.

A la par, ese acto que parece positivo también conlleva su parte negativa: las consecuencias indeseadas. Las mismas pueden ser, por ejemplo, reprobar un examen, producir menos laboralmente, no solucionar problemas que empeorarán a futuro, etc.

Así, al momento de elegir si uno va a realizar una acción o retrasarla para el día siguiente, hay que tomarse unos segundos para analizar estas cuestiones positivas y negativas de la decisión que va a tomarse.

2. Fomentar la autoconfianza gracias a la motivación

Es bien sabido que tener confianza en uno mismo es crucial para poder terminar con los malos hábitos y potenciar los positivos. Al mismo tiempo la autoconfianza es determinante para poder lograr los cambios que uno se proponga en su vida. La procrastinación no es una excepción a esta regla.

Pero claro, ¿cómo confiar en uno mismo si uno está siendo incapaz de dejar de procrastinar?, observa el estudio de la Universidad de Harvard.

La solución está en automotivarse gracias a un sencillo truco: ofrecerse a uno mismo pequeñas recompensas a corto plazo.

Dichos premios no tienen que ser nada grandilocuentes. En concreto, puede ser tan sencillos como uno desee: ir al cine, comprarse un chocolate, premiarse con una hora de ejercicio, etc.

Son recompensas simples pero muy efectivas que tiene un grandioso impacto en la psiquis.

Si la procrastinación es un hábito que no logras vencer y está afectando tu vida, siguiendo este plan de acción científicamente probado por los investigadores de la Universidad de Harvard vas a poder revertir la situación en poco tiempo.

Por ultimo, lo que me ha llevado  a escribir este artículo es el visionado de la escena de Rocky III en la que Apollo ve a Rocky desmotivado y le increpa su falta de actitud. Rocky responde que mañana (sera otro día…) y él responde que «no hay mañana» (There is no tomorrow)

En el deporte pasa igual que en la vida, aunque el margen de inactividad -obviamente- no pasa factura de la misma manera, los errores siempre se pagan, ya sea con la perdida del partido, de los objetivos de la temporada, del examen de final de curso, y hasta de las ilusiones que de nuestra vida esperamos …    si lo vamos dejando para después  💡

La procastinación existe en todos los ámbitos de la vida, quizás sea porque nos cueste salir de la zona de confort. La mejor forma de convatirla es con la disciplina. En las películas, como la escena que antes vistéis de Rocky, se tiende a pensar, que la falta de acción   es una falta de motivación. En algunos casos pueda que sea  así como consecuencia de una perdida de  sentido y finalidad en lo que hacemos, pero  en la mayoría de los casos se convina esta razón con la falta de disciplina. Por otra parte, cuando uno tiene claro lo que quiere y está habituado a luchar por eso, puede que la motivación sea realmente lo que se necesita para pelear  por algo.

Según la web muy interesante, hay incluso una fórmula para estudiar  la procastinación

Acostumbraros  a no procastir vuestras tareas y llegarán los resultados.  😉

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